TACUBA Y SUS RUINAS COLONIALES

Población de origen precolombino, situado a 700 mts. de altura y a 12 Km. al sureste de Ahuachapán.

Posee las ruinas de una imponente iglesia colonial, de calicanto, ladrillo y teja, destruida por un terremoto el 29 de julio de 1773. Tacuba obtuvo el titulo de villa el 22 de abril de 1915.
BARRA DE SANTIAGO

En el litoral sur del departamento de Ahuachapán el Océano Pacifico forma la albufera denominada Barra de Santiago. Queda al suroeste de San Salvador y está unida a ella por carretera del litoral.

Abunda la pesca y la navegación en canoas o cayucos impulsados a vara que constituye un paseo inolvidable.

Los ranchos de los lugareños alternan con las casas particulares y de veraneo con todas las comunidades.

Esta región anegada el 15 de febrero de 1902 por un maremoto que redujo tres olas de 8 a 10 mts. de altura, aun existe el viejo almendro que sobrevivió a aquella catástrofe.

Los lugareños relatan la leyenda de “Chasca”, la diosa de la pesca, princesa bella y encantadora que se enamoró del príncipe Acayet.

EL padre de la joven Pachacuet mandó a matar al pretendiente, asesinado éste, Chasca inconsolable se lanzó en la profunda poza de la Barra de Santiago y nunca más se supo de ella.

Sin embargo, en ciertas noches aparece bogando en una canoa blanca, señal de buena pesca.

Los lugareños entonces entonan estos versos:

“Pescador salió la luna
Desenvuelve tu atarraya
Esta noche es de fortuna
Pues ya viene la hermosa canoa blanca
No temas, Chasca es buena,
No hay quien sea como Chasca”.

LA LAGUNA DEL ESPINO

Antiguamente llamada Huitziapan o “Laguna de las Espinas” a 4 kms.

Al noreste de la ciudad de Apaneca.

Entre este deposito de agua y la ciudad de Ahuachapán se libró la primera batalla de la historia de Centroamérica independiente, la batalla del Espino, el 12 de marzo de 1822, ganada por los guatemaltecos comandados por el Sargento Mayor Nicolás Abos Padilla.